Sant Lluís: playas de ensueño

Si la costa norte de la Isla se caracteriza por ser agreste y salvaje, la zona Sur, en la que se encuentra Sant Lluís, destaca por poseer playas de ensueño de fina arena blanca y aguas azul turquesa, como Binibeca o Es Caló Blanc. Aunque si alguien prefiere pisar roca también tiene el recurso de Ses Olles o Cala Rafalet, enclaves de ensueño en el que se puede disfrutar de la fauna acuática mediante la práctica del snorkeling.

Aunque Maó y Es Castell tienen un pasado especialmente ligado a la comunidad británica, Sant Lluís bebe de sus raíces de los franceses pues su fundación, en 1761, tuvo lugar durante la dominación gala de la Isla.

En la entrada de la población llegando desde Maó, el Molí de Dalt da la bienvenida al visitante como recuerdo de los tres molinos de viento que durante casi 200 años fueron emblema y parte del motor económico de esta localidad.